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El anuncio de FIFA que declara la guerra a los agentes.

El anuncio de FIFA que declara la guerra a los agentes.– Publicado en Diario AS. (02/12/2020)

El valor del deporte – Gonzalo Jiménez

¿Esta velando FIFA por la transparencia o por el contrario y cómo afirman algunos agentes es una maniobra para aumentar su casi omnipotente control en el futbol?

En esta ocasión vamos a empezar por las conclusiones, señalando sin ningún temor, que es necesario y prioritario que se dé voz a los agentes en el desarrollo de esta nueva normativa. FIFA se encuentra en estos momentos muy cerca de parafrasear la famosa cita sobre el despotismo ilustrado «Todo por el futbol, pero sin el futbol». No tiene ningún sentido no atender a las necesidades e inquietudes de los agentes a los que afectará y me temo que foros monopolizados por los grandes magnates de la industria pueden nos ser la verdadera solución.

Debemos empezar diciendo que por el momento no hablamos de una nueva regulación desarrollada y que la misma no se espera antes de septiembre de 2021 pero los agentes no han esperado para alzar la voz al recibir los primeros anuncios sobre la misma. A tenor de los mismos uno podría afirmar que FIFA busca enmendar significativamente el actual régimen de agentes de jugadores de la FIFA en vigor desde el 1 de abril de 2015.

Este régimen, sustituía a su edición 2008 con modificaciones considerables como la eliminación de la licencia única y la consiguiente acreditación de conocimientos mínimos y deja una gran libertad a las federaciones nacionales para regular sobre todo lo que afecta al entorno de los agentes. Esto ha generado una desmesurada disparidad normativa entre las más de 200 federaciones nacionales que componen FIFA. Igualmente, los agentes veían como salían del paraguas de protección de esta organización, cuando el órgano rector renunciaba a su competencia (ejercida por la Comisión del Estatuto del Jugador de FIFA) para que los agentes presentaran sus reclamaciones. Los agentes han tenido que acudir a las diferentes jurisdicciones en donde el jugador competía, con las dificultades que entraña presentar estos casos ante un órgano sin conocimientos especializados en la materia, por no hablar de la casi imposibilidad de ejecutar dichas decisiones en un ámbito como el futbol tan internacional.

¿Es tan terrible la normativa de FIFA que ha hecho saltar las alarmas de los agentes?

 

 

Lo cierto es que a mi entender tiene luces y sombras, pero no resulta complicado entender el actual temor de los agentes. Empezando por las luces, creo que es un verdadero acierto volver a acoger bajo el amparo de FIFA la resolución de disputas en este ámbito para que de una manera rápida y eficaz pueda ejecutar decisiones y aplicar sanciones a quienes incumplan con la reglamentación o los contratos.

Llegando a las sombras, no me queda claro que los jugadores se vayan a ver significativamente beneficiados por la existencia de un examen o acreditación oficialque a mi entender puede ser más un control de FIFA que una verdadera formación (más que conveniente) en una profesión en donde el requisito principal sigue siendo la confianza con el jugador.

Otra de las sombras principales que en mi opinión encontramos en este proyecto es el importante control económico que FIFA quiere aplicar sobre esta actividad en dos vertientes. La primera en cuanto a la creación de una «clearing house» en aras a centralizar todos los pagos, incluyendo las comisiones de los agentes. Tras casi 90 años afincada en Suiza parece que el anhelo de convertirse en un gran banco era casi cuestión de tiempo, pero en el país helvético lidian mejor con banca de inversión que comercial y no será en ningún caso sencillo para FIFA encontrar un sistema de pagos mensual a los agentes (como verdaderamente se trabaja) o afrontar las comisiones de transferencia, cambio de divisas etc que esta imposición puede crear. La segunda vertiente y quizás la mayor polémica en esta futura regulación, no es otra que la limitación de los porcentajes de comisión que FIFA impondrá a los agentes.

El grupo de expertos de FIFA anunció entre sus recomendaciones la limitación de una comisión máxima del 10 % de la suma del traspaso para agentes de clubes que venden, el 3 % de la remuneración del jugador para su agente y el 3 % de la remuneración del jugador para el agente del club contratante. Esto suscita una grave problemática no solo para la cuenta bancaria del agente, sino para el bienestar del jugador. En la practica la principal fuente de ingresos para los agentes serán los transfer y limitando el porcentaje de salario que pueden percibir, será mucho más beneficioso para ellos, recomendar hacer las maletas que negociar un nuevo contrato y quebrando la estabilidad contractual y del jugador (principio básico de la normativa FIFA). Los agentes percibirán un tercio por el trabajo que les llevará todo el año respecto del que les solo harán durante la ventana de fichajes.

 

Donde sí debe prestar atención FIFA, pero con realismo, es en los menores, y protegerlos de posibles abusos ya que los profesionales son cada vez más jóvenes. Esta misma semana leía como Nick Arcuri (Unique Football) y agente de Rodrygo Goes afirmaba que “a los 11 años Rodrygo ya contaba con todo el apoyo para pensar solo en jugar”. Una inversión que hace la agencia difícilmente amortizable si el Real Madrid no llama a tu puerta ofreciendo 45 millones por el traspaso y 4 millones de salario. Más sangrante podría ser el caso de Ansu Fati cuyo salario hasta este verano era del filial y su agente no podría percibir porcentaje sobre el mismo (cumplió los 18 años en octubre), pero ya tenia sobre la mesa una oferta de 150 millones de euros del Manchester United.

Esta limitación además es muy peligrosa para los intereses de la mayoría de los jugadores alejados de las cifras millonarias que llenan las portadas, ya que al no ser rentables, quedarán seguramente desprotegidos y además es terreno abonado para una concentración de poder en las agencias más importantes que pueden invertir y compensar beneficios y perdidas frente a pequeñas agencias que no soportarán estas condiciones.

 

Sin embargo los grandes medios a quienes han dado voz ha sido a Raiola (agente de Pogba o Ibrahimović), Barnett ( agente de Bale) o Mendes (agente de Cristiano Ronaldo), que en aras de prestar batalla a FIFA han creado “The Football Forum”, o lo que entenderíamos por un lobby para sus posturas.

Los agentes precisan de una verdadera plataforma que defienda sus intereses, pero que a la vez les ayude a comunicarlos, gestionar la «percepción» que se tiene de ellos debe ser su prioridad para mostrar el verdadero trabajo que hacen por los futbolistas, en muchos casos invirtiendo en la educación de los más jóvenes y por lo general (excepciones habrá como en todas las profesiones) velando de buena fe por los mejores intereses de sus representados.

Cerrando con otra referencia literaria (algo más popular), FIFA parece como se temen los agentes que está forjando un reglamento «para gobernarlos a todos».